¿Incubadoras de talento? Visita the greatest places to work

Mar 09, 2017
Jorge Méndez

Por Manuel Apáez / Copy ¿y paste?

cccccccrstock_561867259De acuerdo con un estudio de la OCDE, México es el país en donde las personas pasan más tiempo en sus lugares de trabajo: 1,371 horas al año para ser exactos. Para poner esto en perspectiva, en Alemania se laboran 875 horas menos. Una de las conclusiones de este estudio es que en los países más prósperos hay más tiempo para el ocio.

Las cosas son claras: los mexicanos están mucho tiempo en el trabajo. Probablemente, más que el que pasan en casa. Por esta razón, algunas compañías se han empeñado en mejorar estas zonas, pues, tal parece, son su segundo hogar.

Ejemplos destacados son Google y Facebook, empresas cuyo posicionamiento mundial no sólo se debe a sus buenas ideas, sino también al gran reconocimiento de sus empleados. Hablamos de firmas que crean the greatest places to work, y han demostrado que un ambiente sano genera más y mejores resultados.

Es fácil –incluso podríamos prescindir de vastos estudios psicológicos– imaginar cómo las circunstancias son capaces de influir positiva o negativamente sobre las personas: cuando son favorables, sentimientos como la alegría florecen; por el contrario, cuando son adversas, la tristeza, el enojo, la ira o el miedo son el producto.

Espacios laborales prácticos y estéticamente atractivos cooperan en la formación de trabajadores felices, entusiastas, efectivos, proactivos, amables y siempre dispuestos a colaborar. La realidad es que todo influye en todo, y nadie es capaz de abstraerse de su entorno.

En ocasiones, es imposible cambiar de oficinas por completo. Alterar la arquitectura de un edificio no siempre es sensato. Sin embargo, existen otras opciones como el diseño que ayudan en la creación de lugares armónicos. Mobiliario, comedores, espacios de recreación y descanso e incluso paredes intervenidas son ejemplos de esta alternativa.

En México, deberíamos empezar a prestar atención a estas prácticas. El entorno material de un empleo es tan importante como el sueldo, las prestaciones y las vacaciones. Menospreciarlas sería un error. Si pensáramos en ellas como una parte esencial de la vida laboral, podríamos impulsar el desempeño de los trabajadores, y ¿por qué no? Reducir el número de horas laborales hasta obtener eso que llamamos bienestar.